Bajo una persistente lluvia, el popular “pato mundialista” recorrió las calles rodeado de música, cánticos y el entusiasmo de los seguidores del Tricolor.
Es un escenario brutal este Mundial, eso hace que las piernas tiemblen un poco y eso al jugador le hace pensar. El escenario es muy grande. El estado emocional, muy fuerte.